La comida es muy buena, con un toque parecido a la comida casera, la variedad es significativa, es decir hay para todos los gustos. Comimos la pesca de día, lo cual es igual que comerse un pescado frito a la orilla del mar y muy fresco. Si te gusta el pescado frito está es la mejor opción. La porción es generosa. La atencion de Juan Brizuela fue excelente. El lugar de un espacio moderado como de 12 mesas, con un ambiente agradable al frente a la plaza Bolívar.
