Es un restaurante fascinante, con tres ambientes: un bar, una terraza y la sala principal. Exquisitamente decorado, con una iluminación y música que invitan a la relajación y el disfrute. Un menú excelente variado y diverso. Disfruté los distintos asados de vegetales y un arroz frito mixto que estuvo fabuloso. Una experiencia para disfrute, en familia con hijos adolescentes o en pareja, plenamente recomendado. Regresaré sin duda alguna.



