Fuimos un grupo de cuatro personas con la oferta de descuento y quedamos contentos con la comida, no tanto con el servicio. Pedimos un antipasti de entrada, el cual nos gustó a todos sobretodo por las verduras. De platos fuertes pedimos ñoquis, raviolis rellenos de tomates secos, focaccia rellena, y pizza de vegetales. Los ravioles estaban realmente deliciosos, la pasta rica se notaba casera y el relleno muy bueno. Destacaría que la cantidad era algo escasa al igual que con los ñoquis. La focaccia rellena era grande al igual que la pizza y estaban muy buenas. La atención no fue la mejor: nos trajeron la cuenta sin pedirla y el camarero tenía todo el rato cara de estar a disgusto. No había música ambientando el local lo cual lo hacía algo frío.
