Fuimos un domingo a media tarde, el local,a pesar de estar lleno, no se sentía bullicio. La comida muy buena, sin embargo, la atención deja mucho que desear por decir lo menos: confundieron nuestro pedido con el de otra mesa en dos ocasiones, además de otro inconveniente que no puedo detallar, ya que los términos y condiciones de Desgusta no lo permiten. Se lo hicimos notar al camarero,y el a su vez al que suponemos era el dueño o gerente de turno, y ni una disculpa ofrecieron. La cuenta tuve que pedirla 3 veces para que la llevaran. Hay mucho que mejorar en ese aspecto, y por eso no lo recomiendo
