Me encanta La Rana Dorada. Gracias a su local y la cultura que promueven, llegué a adentrarme en el mundo de las cervezas artesanales y ahora he visitado y probado otras marcas artesanales. La Rana de Casco tiene un ambiente acogedor que invita a conversar con amigos. Ofrecen la oportunidad de probar las diferentes cervezas que ofrecen en el menú, para que puedas ordenar tu vaso o jarra de la variedad que más te guste. Sus entradas son deliciosas. Recomiendo probar las bolitas de queso, los platos con nachos y pedir el barquito de cervezas para degustar. Aparte, para aquellos encantados con las cervezas que ofrecen, La Rana permite visitar la fábrica donde elaboran las cervezas que ofrecen. Una experiencia única.

