Anoche fuimos a cenar a Patagonia con unos amigos por primera vez... nos encantó, TODO! Empezando por el servicio que fue súper rápido y cordial, pasando por el pan de la casa (delicioso!) y la sangría (riquísima). Yo me pedí una entraña con mil hojas de papa y ensalada de la casa: me dieron la carne justo en el término que les pedí (perfecta) y mi esposo un bife de chorizo que lo dejó súper feliz. El broche de oro fue el pie de limón, que estaba buenísimo, aunque la corteza estaba un poquito dura. Lo súper recomiendo y agradezco a todos los que recomendaron este restaurante y los platos, tenían toda la razón.
