Es un lugar acogedor...hasta la música me fascino. Cuando pedí las brochetas de pollo estaban demasiado cocinadas, así como el arroz y todo lo que venia en el plato que creo que se llamaba plato Árabe. De entrada las empanaditas estaban deliciosas y como tengo algo de peruana me sentí curiosa con el ceviche a la Huancaina....quede fascinada ante la novedad y creatividad de este plato. La atencion la sentí tensa.
