Es un lugar agradable y tranquilo para reunirse con familiares o amistades siempre y cuando no les moleste el humo de las shisha ya que lo fuman tanto en él área de adentro como de afuera. El servicio fue bueno, debido a que no estaba lleno y por la hora encontramos donde estacionarnos. El emparedado de Kafka de cordero estuvo algo seco, pero les recomiendo las mesas libanesas.




