Uno de los mejores restaurantes chinos en Panamá con casi (o más) de 30 años de vigencia. El buda a la entrada es un clásico. Los desayunos aquí son legendarios y la comida para almuerzo y cena también son una buena opción. El servicio a veces decae un poco así que hay que armarse de paciencia, sin embargo por lo general es bastante eficiente. Buenos precios y si quieren ahorrar más al lado hay una versión más "fast food" donde la calidad no decae tanto, pero como son combos ahorran bastante. Lo recomiendo.
