Muy acogedor, me encantan las pinturas de las paredes, algunas mesas bastante pegadas pero es algo que puede mejorar. El servicio como siempre excepcional, nos atendió el joven José, siempre con una sonrisa y buena disposición. La comida no lleno las expectativas mi Margarita de limón no sabía a limón y las tortillas de los tacos se sentian recalentadas no como en las otras sucursales.



