Mi restaurante favorito para ir en la noche y hoy decidimos ir con los niños a almorzar. Los precio para ellos me parecieron fenomenal; un sushi por $11 y las hamburguesitas ( sliders ) por $13. Siempre me gusta todo y esta vez de nuevo superó mis expectativas. Pedimos para probar por primera vez el ribeye y fue una mezcla de sabores q no puedo describir. Tenía tres tipos diferentes de cebolla y fue realmente una aventura degustar el plato. Excelente tamaño para compartir. Y para terminar con broche de oro, el postre de helado de oreo con Nutella. Espectacular experiencia como siempre.




