Visitamos Casa Blanca el pasado fin de semana, la comida estuvo bien, nada espectacular; de entrada pedimos unos tequeños y unos ceviches los cuales estuvieron bien. De plato fuerte en la mesa se pidió un Salmon Maracuya, Ensalada Casablanca, pasta a la Myriam y un Filet Mignon; la comida demoro un poco pero salio recién sacada y tal cual se había ordenado. La sangría fue el punto alto de la noche para las damas de la mesa. El servicio estuvo lento y en muchas ocasiones tuvimos que llamar a otros meseros para que nos trajeran agua o algo que faltaba en el pedido (algún trago o cerveza que no llegaba), imagino que por lo lleno del local. Tenían música en vivo lo cual fue un punto bueno y malo, ya que al ser un local tan chico adentro, no permitía conversar adecuadamente aunque la música fuera excelente. Le daré una oportunidad mas para ver si mejora un poco el servicio.
