La primera vez que visite el lugar, la experiencia fue fantástica y fue la razón por la cual decidimos regresar en menos de un mes. Sin embargo, la segunda vez fue una completa decepción. Lo rescatable del menú solo fue el pan y la ensalada. La salsa del ravioli estaba aguada, sin sabor. La mayor decepción fue la lasagna porque parecía que fue descongelada unos segundos antes de presentarla en el plato. Conozco la franquicia desde USA y me encanta este lugar. Quiero pensar que fue un mal día, pero por el momento no iré a un lugar donde la relación calidad/precio no es aceptable.

