La atención es súper buena, desde el valet parking hasta cuando te retiras que te abren la puerta, la pizza con rúcula lo máximo, la contadina, la capricciosa, el té frío, todo 100% recomendado, lo único que pasó esta vez las fluctuaciones del volumen de la música, de repente hablábamos, de repente gritabamos para escucharnos, según eran las canciones pero en fin hasta en eso fueron amables y lo bajaron, así que regresaré 1 y 1000 veces.
