La calidad de la comida ha bajado, ya no es la misma calidad que ofrecían antes; las porciones de las comidas la han reducido y han subido el precio por lo que consideró irrazonable ya que debería de ser mejor calidad si es más precio! La salonera no tenía un buen servicio ya que no ofrecía ni agua al estar en la mesa por más de 5 mins; no pasaban a retirar los platos vacíos y retiraban los platos que todavía tenían comida sin preguntar; muy pocas saloneras para cantidad de clientes que hay en la hora de lunch. La música tenía un volumen bien alto causando de que no se podía oir bien lo que se decía en una conversación, hay que alzar la voz para poder escuchar lo que se está diciendo.


