Este es un lugar que nunca me falla ya sea para un almuerzo o cena casual de negocios o para sentarse a platicar con amistades o familia. La atencion es variable pero generalmente esmerada. El menu es estable, confiable, variado y de buenas porciones. Sobre todo si tienes visitas del extranjero y quieres mostrarles el casco es un lugar estrategico con valet parking o con el estacionamiento frente al teatro nacional a cuadra y media. Sentarse afuera es super relax donde eventualmente hay interpretaciones de jazz o baladas al aire libre. En las tardes ponen mesas con paraguas en la parte del parque Bolivar que te da una experiencia diferente. Si quieres obviar el calor facilmente te puedes trasladar a las mesas del interior donde hay aire acondicionado y esta el bar. En ciertas noches tienen cantantes en vivo de jazz de buen nivel. La gastronomia es panameña caribeña con opciones internacionales. Un lugar que nunca te deja mal.
