Llegamos a la hora del almuerzo que es difícil encontrar estacionamiento así que tuvimos que esperar, al ingreso bastante lleno pero agradable encontrarse con algunos amigos, pedimos la sopa del día y mi esposo pidió un delicioso emparedado y un batido, el servicio fue atento pero el emparedado demoró más de lo normal pero valió la pena...


