Excelente atención desde que pisas la entrada del restaurante, meseros siempre atentos en cada momento, los panecillos de entrada muy ricos y calientitos , los platos principales en la temperatura justa y al final como mi madre estaba de cumpleaños le ofrecieron un trozo de dulce con una vela para cantarle... Un sitios aunque pequeño muy acojedor y recomendado para toda la familia


