Después de un largo período de no visitarlos, nos dimos una vuelta por calle 50 a probar... en las entradas de papas con chile y quesadillas, muy bien servidas y abundantes; las alitas de muy buen tamaño, para los boneless no podemos decir lo mismo, mas bien parecen unos nugets de cajeta, nada recomendados... perdimos unos camarones a vapor en mantequilla con salsa de cóctel... de primera... ahhh las cervezas como deben venir... bien frías, Su ambiente, el acostumbrado, ya conocido, un poco bajo de clientela, pues las situación actual es así... jejeje... La atención, no creo que haya mejorado, las muchachas de primera, pero la cocina anda en su mundo... despachan a su ritmo lo que quieran cuando quieran, Podrían mejorar,



