El restaurante estaba vacío por lo que engendía que la cocina iba a sacar los platos rápido, aunque eramos una mesa de 20 personas y todos pdimos en diversos tiempos. Yo pedí un Montecriato que me llegó frío junto al camote frito. Al estar frïo el aabor a huevo y los embutidos estaban malïsimos. Probé el filete Madero que le hacía falta sal, y no estaba malo, un poco pasado en la cocción para mí, pero así lo pidieron. El lugar es muy bonito, con bastante estacionamientos, la atención es buena. No creo que vuelva, porque el Montecristo no estuvo bueno.
