Fui a Brutto a celebrar mi cumpleaños. Hice reserva para disfrutar dentro del restaurante para evitar el calor. Para sorpresa mía y de mi grupo tienen código de vestimenta y no nos permitieron comer dentro debido a que un comensal (ya de la 3ra. edad) vestía bermudas (a la rodilla). Éramos un grupo amplio (8) personas por lo tanto nuestra inversión sería buena. No mostraron mucho entusiasmo en ayudarnos y terminamos aceptando la terraza. Lo peor fue cuando para nuestra sorpresa a una mujer con medias piernas afuera (shorts) la dejaron pasar tranquilamente. No sé si debemos asumir que la regla solo aplica para caballeros en cuyo caso se siente discriminatorio. La atención pues no fue mala aunque tampoco particularmente atenta o amable. En cuanto a la comida en sí, recomiendo el lobster mac and cheese y los wings de coliflor. Realmente deliciosos! Quizás mi reseña sobre la comida fuese más amplia si no se hubiese visto empañada por el incidente que les mencioné.


