Estuvimos en la terraza, para tomar unos tragos, compartir y comer. La atención fue muy buena desde que llegamos, lo cual ya es un punto a favor. La terraza es realmente agradable, la noche estaba muy fresca y la música crea un ambiente ideal para conversar y disfrutar de la compañía. En cuanto a la vista, nada del otro mundo, por los comentarios la imaginaba mucho más de lo que es, pero está bien. Se puede ordenar comida desde cualquiera de los tres restaurantes que están en los pisos inferiores, aunque creo que eso deben mejorarlo porque la comida que debe llegar caliente, no llega así. Recomendable.

