Trabajé en lung fung cuando tenia 16 años como salonero ocasional para fiestas y eventos y debo reconocer que son muy estrictos en la comida. Ahí nada es recalentado. Lo que sobra va directamente a la basura, ni siquiera para los empleados de comer debe ser en el restaurante pues de ahí nada sale. He ido como cliente luego y la atención es muy buena a osea que vi como los saloneros después de haber servido en la fiesta doblan turno sirviendo desayunos.
