Entré una noche con una amiga, y quedamos encantados con el lugar. Es un pedacito de Alemania dentro de San Francisco. Empezamos con lo tradicional: cerveza. Pero no nacionales... ¡Cervezas alemanas! Luego, pedimos tragos de Becherovka (el espíritu nacional de República Checa, también consumido en el Sureste alemán), para luego pedir los platos fuertes. Sopa de cebollas con queso gratinado, sopa de lentejas, salchichas y puré de papas. Todo riquísimo. La decoración es de la típica taberna alemana: paredes de madera, botellas de licores y un ambiente cálido e informal. Consejo: pidan cervezas alemanas y checas. De nada les sirve pedir comida alemana si van a tomar cervezas nacionales.
