Comida
Servicio
Ambiente

Nuestra experiencia de esta vez ha sido una representativa de las veces anteriores, con la excepción de que las "belly dancers" fueron muy corteses, agradables y entretenidas. Claro que les faltó algo que tienen las del "Kervansaray" de Estambul. Los niños que nos acompañaron se deleitaron, al igual que nosotros de sus armoniosas, graciosas, sensuales y exóticas danzas. El ambiente no ha cambiado, siguen las pipas en las que se "fuman" aromáticas esencias. Los meseros dejan mucho que desear, el dueño y chef como de costumbre, se presenta a la carrera con su indumentaria de flores de colores, con el fin de cumplir con un protocolo sin gracia que más bien le hace daño. Debemos entender que después de años de hacer lo mismo, llega el momento de que esa rutina se vuelve aburridísima. Logramos probar el Kibbe (carne molida con trigo), el Sambusek (empanaditas de masa de hojaldre, de carne, queso feta y perejil), Falafel (bolas de garbanzo), Mutabal (crema fina y suave al paladar acompañada de su respectiva tortilla de garbanzos), Dolmades de carne (no sé su nombre en libanés. Hojas de vid rellenas de carne de cordero), Fatayer (pastelito arabe de espinacas con queso) , Homos (Como se describe en el restaurante, no tiene nada que ver con el genero de primates homínidos de la tribu homini, sino con Humus, crema suave de garbanzos) y finalmente Mjadarak (lentejitas cocinadas con trigo, cebolla y especies), fue el plato que más me llamó la atención. Para mi gusto o quizá para la economía del local creo que le faltaron especies a toda la comida).

Comida
Servicio
Ambiente
Ver más comentarios (2110)
¡Tu navegador está obsoleto!

Actualiza tu navegador para ver esta página correctamente. Actualizar mi navegador ahora

×