Es la segunda vez que vamos. Sugerencia si reservan en día de semana 9.30pm ir un poquito mas temprano ya que es el último turno. La atención es buena y el lugar es lindo. Pedi una corvina con pico de gallo y papines, mi esposo un linguini vongole (pasta con almejas al vino blanco). Mi corvina estaba rica y bien el pico de gallo, pero la pasta estaba superlativa. Muy abundante en almejas y un sabor increíble, no pude dejar de mirar el plato 🤤 y a mi esposo le tocó compartir. Hablé con el cocinero que lo había hecho y muy amable compartimos algunos tips culinarios. Lo felicité una 15 veces jeje. Si van, obvio lo recomiendo!



