Ya habíamos visitado el local, esta fue nuestra 2da vez y quedamos más que satisfechos. La atención, sin duda alguna, fue más que de primera, estuvieron siempre pendientes de nosotros en todo momento. La comida sigue siendo para mí, la mejor opción de comida libanesa dentro de Panamá, nada que envidiar! El sitio más que acogedor, está vez, tuvimos suerte y pudimos sentarnos en la única mesa en la que prácticamente estas en el suelo, muy muy cómoda!! Sin duda alguna seguiremos yendo a este sitio. Lo recomiendo con los ojos cerrados




