Ambiente acogedor y relajante. Los meseros muy atentos desde tu llegada al restaurante hasta sentarte a tu mesa. Servicio excelente y la comida para regresar una y otra vez. El Ribeye Delmónico 16oz. Sin hueso, termino medio cocinado a la perfección, igual a la Entraña. La Parillada Mixta para la entrada y el Cheesecake de Fresa, Dulce Leche c/Almendra y un Capuccino para el cierre completó la noche perfecta.




