Fuimos para celebrar mi cumpleaños, tenían poco tiempo de haber re abierto en su nueva ubicación, una casita de madera muy cute y bien conservada que evoca épocas pasadas... nos dieron un area de comedor individual para 8 así que nos sentimos como en casa, la pasamos excelente y super bien atendidos, la comida es deliciosa, no es caro si tomas en cuenta calidad y atención pero no es para todos los días


