En 4 años viviendo en panama decidimos probar este iconico lugar de la ciudad. Cómo lo esperaba bastante tradicional en ambiente y decoracion, un aspecto delicado que nos agradó fue ver a los meseros sentados en mesas porque el sitio estaba bastante vacío y ellos descansaban allí usando sus teléfonos etc. Las carnes bien pero hasta ahí, los acompañantes bien igual y la ensalada César de César solo la lechuga y los trocitos de pan (croutones) porque su aderezo no era para nada el original de la receta. El servicio bien en el promedio. No puedo decir que se come mal pero tampoco lo tendría en mi lista de carnes, considero que hoy día hay mejores opciones en todos los aspectos.


