El restaurante esta muy lindo, bien ambientado, te dan palitos de entrada cortesia de la casa, con hummus, no se demoran en atenderte, sin embargo senti muy poco detalle al atender, es decir no los sentí cálidos, a diferencia de muchos otros restaurantes. La comida estaba muy rica, pero siento que he sentido el sabor antes, es decir lo he comido en otro lado. Pedí un fettucini con camarones en crema y hongos, la pasta si estaba perfecta, al dente. Los vinos son muy ricos!! Pedimos uno rosado, suave. Muy bueno. La entraña aunque la pedimos en termino 3/4, estaba un poco termino medio, y el pedazo no es como lo imaginábamos. El salmón si estaba delicioso. El queso parmessano que te sirven si lo pides, es fresco. Lo rayan en ese momento en tu plato, PUNTOS por eso. Al momento de servir agua en la mesa, solo sirvieron a los que pidieron, pero no fueron mas alla para servir a los demás por cortesía. Falta un poquito en servicio la verdad.



