Mi experiencia fue del carajo. Ese día estaba dando vueltas por el Casco y paramos en el restaurante por casualidad, entremos como mismo turistas en ropa muy casual, la atención fue insuperable y el ambiente muy hermoso. Pedimos un plato de degustación, son 6 platos con su postre, cada plato mejor que el otro y el postre brutal. Recomendado para una noche romántica con su pareja.




