Brutto siempre es una de mis opciones cuando quiero sorprender a un invitado que me visita en Panamá; Ambiente elegante y acogedor, la calidad de sus platos sin duda alguna una de la mejores y su atención muy bueno, claro que debo mencionar que mi última visita este atributo no fue para nada bueno, ya que su anfitrión dejó saber a mis invitados su poca habilidad en el servicio al Cliente. Gracias al Salonero a cargo de nuestro cambio de mesa, la velada terminó bien.
