Fui con altas expectativas y en definitiva fueron cumplidas. El lugares espectacular, la parte de arriba es un poco mas simplona, por lo que sugiero reservar en la parte de abajo o en la terraza. Es un lugar para ir en grupo, y asi probar la mayor cantidad de platitos y picadas posibles. Hay un extenso menu de entradas frias y calientes. Recomiendo el pulpo, el queso crema con pimenton, e tzatziki, aceituns, faba, garbanzos y ensalada griega. De plato fuerte la cacerola de cordero con papas (wao!) y la combinacion de chorizo, cerdo y pollo en salsa de mostaza y vino blanco. El ganador de la noche fue en difinitiva el queso envuelto en filo con miel y pistachos!




