Primero, uno espera que el lugar haga honor al nombre. De café no saben casi, casi nada... Un capuchino mitad leche, mitad café (horror) y sin la crema espuma !!! Luego un Descafeinado latte, que eso fue un café doble (puro) con leche !!! La crema en espuma brillaba !!! El joven que nos atendio muy amablemente nos cambio los cafes, mejor por dos descafeinados latte y en segunda vez ya tenian la consistencia que debe un latte. Denota que el personal que hace cafes no son baristas.... para un lugar que aunque el nombre lo dice tipo café, tienen precio de restaurante. Regresare por segunda oportunidad a degustar el codillo que lo hacen para domingo esperando mejore mi impresión de momento.
