Fuimos para San Valentín, el restaurante estaba lleno y a pesar de eso recibimos un buen servicio. De entrada pedimos el clásico ceviche frito, estaba un poco seco, sin embargo se reivindicaron en los platos fuertes: corvina a la macho y la recomendación del chef corvina con langostinos. Una observación muy importante es que cuando esta lleno el restaurante hace calor.



