Fuimos a cenar, éramos tres. Sinceramente no tengo nada para no colocar las cinco estrellas. La comida y por sobretodo el menú extraordinario, abrías la carta y no sabes qué elegir porque todo parece bueno. Los tres platos que pedimos exquisitos (Lobster Thermidor, Corvina a las dos mostazas y lomitos de cerdo con salsa de mandarina). El ambiente súper relajado y la atención de primer nivel. Es un poco caro pero es un lugar que vale la pena conocer.
