Soy cliente habitual de Brutto y tenia ganas de probar Bruttito desde hacía tiempo. Vine a almorzar con mi mama y ordenamos los bun KFC (coliflores tempura), las coles de Bruselas, las mini burgers de steak tartar y la corvina acevichada sobre cremoso de aguacate. Todos los platos a estaban muy buenos pero los entrantes son muy pequeños. Como nos habíamos quedado con un poco de hambre, pedimos un risotto de hongos para llevar. El servicio estuvo excelente. Jorge nos trato muy bien y nos recomendó que platos pedir. El ambiente era agradable. Voy a regresar sin duda.




