Fuimos a almorzar cinco personas. El lugar es pequeño pero está muy ordenado y limpio. Pedimos para beber jugos naturales de fresa y mango. Muy sabrosos. Para comer pedimos ñoquis a la boloñesa, spagueti amatriciana, canelones alla bolognese y pizza dolomiti. Todo fue de nuestro entero gusto. Como postre pedimos tiramisu y pannacotta yo la pedí simple y mi amiga la pidió con cubierta de chocolate. Creo q la pannacotta estaba muy suave , pero muy sabroso. Definitivamente recomiendo ampliamente este restaurante, el cual espero volver pronto
