En general una muy buena experiencia. El parking un poco difícil porque fuimos a almorzar y estaba lleno; para la próxima Uber. La entrada una empanada estaba buena. La limonada con raspadura, deliciosa. El plato fuerte tenía un arroz con coco muy rico y los camarones tenían una salsa sabrosa sin caer pesado. Peeeeero para mí que amo los dulces, la estrella fue el flan de coco. Me encantó!!!


