Probablemente el restaurante en el mejor sitio de Panamá por la terraza en el mar. Muy muy agradable en la época seca del año, al aire libre y con leve brisa. La comida es buena, con una buena variedad, y una carta de vinos equilibrada si bien algo limitada en variedad. No está nada mal como algo especial aunque encuentro un tanto alto el precio.
