Anoche visite este lugar por segunda vez, tomando en cuenta que la primera no me gusto para nada. Pero bueno era el cumpleaños de una amiga muy querida y decidió celebrarlo allí. Esta vez fue menos peor, pero que va a la comida le falta sazón y al lugar le falta ambiente. La mesa reservada estaba afuera y hacía falta iluminación para poder ver el menú y lo que uno se estaba comiendo. Mi esposo y yo pedimos de entrada una cazuelita de mariscos en salsa blanca y gratinada, para ser honestos no estaba buena, le faltaba sal y gusto y el marisco se sentía que no era fresco! De plato fuerte mi esposo pidió un Salmón André con puré de plátano, que para ser salmón no estaba bueno, muy simple y como reseco y el puré demasiado dulce. Yo pedí una hamburguesa Ibérica que por lo menos salvo la cena. Las sangrías estaban buenas! Todas las personas que estaban en la mesa se quejaron de su comida y la crítica puntual era falta del toque de sal y sazón. Respecto al servicio, trataron de ser atentos, pero se demoran mucho en traer el vaso para tomar agua, tomar los pedidos y luego traer la comida. No creo que regrese a este lugar!
