El restaurante situado en la entrada del hotel Santa Maria es muy lindo, cuenta con una terraza con vista a la piscina y campo de golf, espacios amplios y de muy buen gusto. El servicio fue bueno, la comida sin embargo por debajo del promedio y muy por debajo de la expectativa. La sopa de cebolla muy mala, el postre recomendado de fresas con crema fue fatal en tamaño y sabor, la comida en general muy muy regular. Considero que para la categoría de lugar la comida debe ser mucho mejor.
