Este restaurante es un clásico. Tiene mínimo 40 a 45 años en ese lugar. Y sigue siendo el referente en comida cantonesa en Panamá. Los wantones al vapor, las almejitas, el Pato a la Pequín, el centollo al jengibre, el arroz Yong Chau y toda una lista interminable de paltos excelentes y consistentemente buenos lo hacen una delicia al paladar. Lo regular, a veces, es el servicio. Lo malo es la decoración que requiere de una mejoría importante.

