Nos sentamos en la terraza, para cenar con la brisa de verano se está perfecto, dentro del casco está alejado de la muchedumbre y eso hace tranquila y placentera la velada, música en vivo al volumen adecuado. Comimos paella al señoret, realmente buena, quizá la mejor que hemos probado en Panama. De postre probamos la torrija, deliciosa!
