Fuimos a la sucursal ubicada en Amador. Pedí mi siempre clásico chicken finger, delicioso como siempre con la salsita honey mustard. Realizamos un almuerzo familiar de 10 adultos y 4 niños por el evento que tenían para la pascua de buscar galletas, a los niños le encantaron. La atención es excelente, sólo demoran un poco en traer la comida pero mientras se tenga buena compañía la espera se hace corta.
