Excelente restaurante, la comida es divina, la carta es variada con propuestas interesante e innovadoras donde mezclan alimentos tradicionales de la zona en preparaciones de otras latitudes, logrando sabores diferentes y exquisitos. Ofrecen un pan de la casa que siempre está caliente y es una buena manera de comenzar la experiencia culinaria y un grato detalle que desde un inicio demuestran que su servicio es mejor al promedio. El ambiente es moderno, mezclando colores sobrios con un amarillo vibrante que resulta alegre a la vista y una Barra de madera con trabajos en iluminación para hacerla resaltar.
