Siempre he ido y no tengo quejas pero el viernes pedí una bebida y me la trajeron mal y al decirle que me la cambiaran me dijeron que me tendrían que cobrar por la otra. La crema de mariscos que pedí estaba más aguada que de costumbre. Creo que se han relajado un poco. En general sigue siendo una buena opción para comer y la vista al mar ayuda a que la experiencia sea bien agradable.


