Hace una década no pasaban de un par los restaurantes de comida japonesa, hoy son varios y cada uno trata de brindar algo mejor e innovador. El menú es bastante amplio y tiene un concepto de all you can eat en 3 rangos de precios pero optamos por el menú regular, el rollo estaba espectacular, la calidad de los ingredientes hablaba por sí sola, carpaccio y ebi crispy estaban estupendos, los platos al grill se preparan en una parrilla incorporada en la mesa, puedes pedir ayuda pero si conoces algo de cocina te puedes defender solo, es divertido y además lo cocinas a punto exacto que prefieres. La atención es bastante esmerada y aunque el precio es un poco alto, la experiencia lo vale.



