Fuimos a cenar anoche. Éramos tres. Pedimos arroz blanco y dijeron que tomaría 15-20 minutos porque se estaba cociendo. Pedimos nos dieran los platos fuertes primero y nos trajeran el arroz blanco cuando estuviese listo. En su lugar nos cobraron 50% más por la comida haciendo una operación matemática muy compleja. Al quejarnos de la cuenta con la supervisora nos la corrigieron y nos trajeron arroz blanco “viejo y frío” de la cocina (del que tradicionalmente usan para hacer arroz frito). Se lo hicimos saber al mesero y ofreció recalentarlo admitiendo que era arroz viejo que tenían en la cocina, no el recién hecho que estábamos esperando. Lastimosamente debemos decirles que no volveremos a ir a Panda House. Su trato injusto y engañoso nos dejó muy decepcionados. El problema fue que no dejamos que se aprovecharan con prácticas abusivas (cobrando de más y ofreciendo comida vieja). Los dueños deben estar allí para que sepan lo que sus empleados están haciendo en perjuicio del negocio.
